El animador lider
2 Enero 2007
El lider en el tiempo libre es un educador…capaz de entender el tiempo libre como un espacio privilegiado de comunicación y acercamiento, y de valorarlo como una posibilidad de desarrollo humano y de trasnmisión de valores.
que se implica personalmente, pone en juego toda su persona implicándose de forma responsable y coherente. No es tan importante que sea un buen técnico o un trasnmisor de acciones que consigan efectos automáticos, sino que lo indispensable es su propia identidad, su ser, su manera de vivir. Es necesario que aporte al grupo su ser y su hacer. Su ser supone vivir de acurdo con unos ideales, exige fidelidad a unos compromisos concretos consigo mismo y con el grupo.
No educa sólo por lo que dice sino por lo que es, por medio de la persona y de sus actitudes básicas. Él obra en nombre de su ser persona y de la persona del otro. Su respuesta debe ser libre e interior, ofreciendo una presentación de valores con la identificación y el acercamiento de las palabras, gestos y el servicio.
desde su autoconocimiento, …es necesario partir del conocimiento de uno mismo, de las propias posibilidades y limitaciones. No puede ser un extraño para sí mismo y debe mostrarse como una caja abierta donde acoger a los demás. Debe aceptar sus propios errores y se incapacidad para responder a todas las preguntas. Sólo así podrá, de forma sucesiva, aceptar a los demás.
en la construcción de una sociedad y de un hombre y una mujer nuevos…proyectándose hacia un ideal de hombre y mujer que signifique un horizonte de exigencia, crecimiento y maduración personal.
El líder de tiempo libre se presenta como un modelo y proyecta una imagen de comportamiento y de manera de actuar que no es neutra. Es un mediador entre el educado y el modelo ideal de hombre y mujer que se construye fomentando procesos liberadores en la historia de cada uno.
El líder de tiempo libre no es un fin en sí mismo, sino un medio de llevar adelante unas opciones personales. Ha encontrado el sentido de la vida en su forma de pensar y de sentir. Se ha descubierto como una persona libre que vive en consecuencia con esta serie de opciones tomadas.
Por qué ser líder de tiempo libre?
• Porque el líder a descubierto que su papel en la historia no es ser un sujeto pasivo sino un agente activo y comprometido con la realidad.
• Porque desea llevar a cabo la trasnformación de dicha realidad que conoce, acepta y comprende.
• Porque concibe la educación del tiempo libre como un medio para construir un hombre y una mujer íntegros, capaces de vivir con autonomía y ser dueños de sus propias ilusiones. Capaces de tomar sus propias decisiones.
• Porque sabe que vale la pena comprender la vida desde la libertad y convierte su tiempo libre en un tiempo liberador para él y para los demás.
• Porque está dispuesto a poner sus cualidades al servicio de los demás y, especialmente, de aquellos que más lo necesiten.
• Porque quiere crecer como persona haciendo de su vida una respuesta a esa llamada optimista que le invita a ser una persona plena.
Para ser líder de tiempo libre, siendo un educador, hay que ser, previamente, uno mismo. Por ellos, la tarea principal que tiene pendiente es preguntarse por sí mismo. Sólo así la acción de un animador responderá a las convicciones profundas de cada uno.
Perfil del líder de tiempo libre
1.- Autenticidad
2.- Apertura a los demás, estima, acogida, acercamiento. Se muentra como un amigo en quien poder confiar. No presiona a nadie y se interesa por las personas.
3.- Responsabilidad ante su compromiso y ante los objetivos y las normas de su actuación concreta. Sabe aceptar las consecuencias de sus actos.
4.- Creatividad, imaginación, originalidad. Se adapta a las circunstancias y a las necesidades del grupo y de las personas en cada momento. Va cambiando las actividades y los recursos pedagógicos que utiliza.
5.- Optimismo, alegría, ilusión. Es una persona positiva que comprende la vida desde todos sus aspectos buenos. Es capaz de leer las potencialidades ascondidas en los demás. Es risueño, tiene sueños e ilusiones de futuro, que son esperanza y horizonte. Ayuda a construir habilidades y despierta las posibilidades que cada uno tiene como predisposiciones.
6.- Disponibilidad, entrega, servicio. Sabe que el protagonista de la acción educativa es el educador y todas las acciones deben orientarse según sus características y necesidades. Interviene desde la humildad y la gratuidad de quien no espera reconociemiento por su labor. Tiene capacidad para el trabajo y es constante en su actuación para que ésta sea significativa.
7.- Dinamismo y decisión. Muestra interés por las personas desde una posición dinámica que mueve y motiva. Es capaz de tomar decisiones y tener criterios claros de priorización.
8.- Realismo y espíritu crítico. Analiza la realidad que le envuelve y es capaz de preocuparse y acercarse a los problemas que detecta. Desde la objetividad se une a otras personas para buscar soluciones.
9.- Comprensión, sensibilidad, empatía. Se pone del lado del otro para ver las cosas desde su ángulo porque tiene el deseo profundo de comprender mejor.
10.- Comunicación y espresión. Es capaz de trasnmitir aquello que sabe y que siente, y lo trasnmite de forma pedagógica y didáctica para llegar a los educandos de forma natural y despertar cida en ellos.
11.- Permisividad. Es permisivo aunque tiene autoridad, entendida fuera de la estructura que lo envuelve. Una autoridad moral que nace del contacto y del acercamiento, es innata e interior en la persona.
12.- Capacidad organizativa y de trabajo en equipo. Es consciente de lo importante que es planificar y programar las actividades para que éstas se llenen de sentido y respondan a unos objetivos concretos que parten de las necesidades de los educandos. Comprende que su tarea de líder debe llevarse a cabo junto a un equipo de educadores.
13.- Justicia. Considera a todas las personas iguales, con las mismo oportunidades, eligiendo el lugar desde donde mejor puede intervenir. No tiene prejuicios ni preferencias, mostrándose tolerante antre la diversidad de caracteres, valores, actitudes y maneras personales de pensar y actuar.
Rasgos negativos que se deben evitar
1.- Falta de identidad personal.
2.- Inhibición ante los problemas. No tiene que esconderse de las situaciones problemáticas que se desarrollan a su alrededor.
3.- Dependencia de los demás. No es aconsejable ser la sombra de nadie, ni esperar que los demás tomen decisiones por uno mismo. Tampoco depender de las actividades que se conocen y evitar el cambio y la innovación por miedo a no tener respuestas a cuestiones que ello plantee.
4.- Pesimismo, antipatía y mal genio. No se debe ceder ante el fatalismo de pensar que los problemas no tienen solución. No debe mostrarse lejano, enfadado o distante.
5.- Orgullo y prepotencia. No debe utilizar su posición como arma para conseguir resultados concretos. No debe creerse más importante que los demás.
6.- Crítica y autoritarismo. No se debe tener miedo, ni refugiarse bajo el mando de la autoridad. No es bueno tener estereotipos ni clasificar a las personas. Debe evitar criticar, juzgar o enfrentarse a los educadores.
7.- Ser interesado. No puede esperar gratificaciones, agradecimientos, ni recompensas por su labor.
8.- Proteccionismo. No debe tener sentimientos paternalistas que todo lo permitan. No debe moverle ni la compasión ni la lástima. No tiene que evitar que el educando se equivoque cuantas veces sea necesario, para que pueda aprender de sus propios errores.
9.- Obsesión por el trabajo. No debe tener una tarea sin control, ni dedicar más horas de las necesarias a la planificación de las actividades.
El servicio de la animación de tiempo libre significa un compromiso por parte de la persona que lo vive. Se tiene que poder confiar en el líder y en su palabra. Es por eso que los líderes de tiempo libre deben tener unos derechos y unos deberes que guíen su actuación y le den un sentido pleno y coherente. Algunos de éstos podrían ser los siguientes:
Deberes:
- Cumplir su compromiso y ser fiel a su grupo, es decir, profundamente responsable.
- Estar al servicio del grupo y de sus miembros, a los que debe facilitar la autonomía.
- Tener en cuenta los objetivos del grupo.
- Saber replantearse a sí mismo desde una perspectiva dinámica.
- Debe desarrollar un espíritu de búsqueda, de imaginación.
- Ser responsable sin caer en la manipulación, buscar el equilibrio.
- Es preferible que trabaje en equipo para evitar la soledad.
- Debe compromenterse a hacer bien su labor.
Derechos:
- Al error y al fracaso.
- A las convicciones personales y a la vida privada.
- A la participación y a la determinación de los objetivos y medios.
- Al reposo, al descanso.
- A la formación contínua.
- Al repartimiento de las responsabilidades y de las funciones.
- A la libertad de expresión y de pensamiento.
Qué tipo de líderes hay?
• El oportunista. Sólo se implica en actuaciones que pueden favorecer su prestigio o su imagen.
• El indeciso. No sabe qué es lo que quiere y se deja llevar por las circunstancias y el momento.
• El profesor. Es un sabelotodo. Se sirve de sufunción para ir dando lecciones a todo el mundo.
• El rígido. Sólo actúa con el consentimiento y la aprobación de la autoridad competente.
• El ocasional. Practica provisionalmente la animación mientras espera encontrar trabajos más favorables.
• El técnico. Busca eficacia mediante la metodología.
• El manipulador. Utiliza su posición para lograr que todos los demás piensen como él.
• El estético. Actúa porque le gusta que le observen y le escuchen sólo a él.
• El desanimado. Tiene buena voluntad pero se desanima con mucha facilidad.
• El idealista. No analiza las personas y sus características, lucha por cambiar el mundo desde sueños imposibles y utopías irrealizables.
• El compensador. Busca el cariño y la compañía de los otros. Necesita sentirse válido para esconder su complejo de inferioridad.
• El superlíder. Todo lo hace bien, núnca se equivoca y lleva razón en todo. Nadie le puede enseñar nada.
• El ausente. Parece que no esté, núnca da su opinión a cerca de nada. Siempre está en otras cosas.
• El colega. Se pone siempre a favor de los demás para caer bien sin mirar si llevan razón o no . Les permite cualquier cosa por evitar enfados y enfrentamientos.
• El infantil. Participa de las actividades como si fuera un niño. Las prepara a su antojo y preferencia.
Funciones del líder de tiempo libre.
1.- Respeto al grupo
Promover la cohesión del grupo
No tener preferencias entre las personas del grupo
Facilitar la interacción para que todos se sientan iguales
No ser ni spueractivo ni pasivo, deja queel grupo se organice por sí mismo según sus propias preferencias
Expresar sus sentimientos, pensamientos y opiniones respecto al grupo
Estar atento a la integración de las personas en el grupo
Preparar ejercicios para resolver los conflictos que puedan haber en el grupo
Promover la tolerancia y la aceptación de todos los miembros
Favorecer un clima de confianza donde intercambiar pensamientos y sentimientos
Es muy importante que dentro del grupo el líder tenga un papel dinamizador. No puede ser un educando más, sino que debe tener una posición específica para favorecer el buen funcionamiento del grupo. Debe procurar que todos los miembros se sientan acogidos, respetados y queridos por igual. Él no debe llevar la iniciativa ni encaminar al grupo a su antojo, sino que debe procurar que sean los mismos miembros quienes decidan el tipo de grupo que quieren.
Es por esta razón que el líder debe conocer dinámicas de grupo y juegos, así como tener recursos para trabajar en cada momento aquello que la situación del grupo necesite. Debe ser un orientador que forme parte del grupo pero desde una distancia que le permita llevar a cabo su tarea de educador.
2.- Respecto a las personas
Escuchar atento a todos, interesándose por lo que tengan que decir: No imponer su punto de vista. Apoyar al otro respetando sus pensamientos, sentimientos y opiniones
Comprender al otro, aunque eso no significa estar de acuerdo con él.
No hacer valoraciones subjetivas ni dar órdenes
Dar apoyo e integrar a quien no hable
Guiar y orientar dando perspectivas claras e invitando a examinarse uno mismo para descubrir defectos y cualidades
Hacer ver la necesidad de mejorarse como persona
Favorecer espacios donde cada persona pueda expresar sentimientos
Procurar que el otro se sienta amado
Liberar a la persona, mostrándole todas las posibilidades que tiene para escoger, descubriéndole nuevos caminos
El líder de tiempo libre trabaja con las personas y para las personas. Debe tener muy claro que él acompaña y que en este acompañar, tiene la función de optimizar procesos de crecimiento y de maduración personal. El educando debe ir descubriendo su propio camino y necesita la mano amiga de alguien que le guíe desde la experiencia, la coherencia y el amor. El líder tiene una tarea importante de apoyo a la persona que está creciendo y debe despertar en él/ella todo lo bello que tiene dentro
La animacion sociocultural como agente de intervencion social
3 Enero 2007
La ASC es una estrategia de intervención que trabaja por un determinado modelo de desarrollo comunitario. Este modelo de desarrollo en, desde y para la comunidad tiene como finalidades últimas promover la participación y dinamización social, desde los procesos de responsabilización de los individuos en la gestión y dirección de sus propios recursos. Un desarrollo entendido como «integral y endógeno; integral en cuanto capaz de unir entre sí los progresos económicos, sociales, culturales, morales, reforzándolos en su mutua relación. Endógeno, como el paso de sí mismo a un nivel superior, en unas relaciones de suma positiva con los demás … » (Lenoir, 1989, p. 50).
La ASC es un instrumento adecuado para motivar y ejercer la participación. Ésta se concibe como una toma de conciencia hacia el cambio personal y estructural; como proceso dialéctico y dinámico entre la Administración, los técnicos y la población, organizada a través de asociaciones, movimientos sociales, partidos políticos, plataformas y redes interasociativas. Esta visión de desarrollo comunitario parte de la necesidad de una adecuada articulación de la sociedad, en la que los tres ejes que la constituyen: Estado, mercado y tercer sector, trabajen de forma complementaria y donde la solidaridad circule en el interior de cada uno de ellos. Como afirma García Roca: «sólo las relaciones sinérgicas están en condiciones de acreditar una intervención adecuada…, significa incrementar la coordinación entre los distintos actores y entre las distintas dimensiones de la necesidad, con la participación de todos los agentes implicados» (García Roca, 1995, P. 52). Esta articulación se hace posible cuando se construye un sistema capaz de desarrollar a la vez la adaptación, la innovación y los cambios cualitativos; cuando presenta poca rigidez en su estructura, con una organización de abajo arriba, aspirando, en última instancia, a la autonomía y a la actualización de los sujetos.
Desarrollo comunitario como fortalecimiento de la sociedad civil
Fortalecer la sociedad civil significa concebir a los sujetos como los auténticos protagonistas de su desarrollo, el cual atraviesa diferentes fases o niveles:
1. Concienciación de sus carencias y necesidades:
2. Motivación para buscar las respuestas necesarias.
3. Asociarse para llevar a cabo los cambios y las transformaciones.
4. Denuncia y contraste para un adecuado reparto y socialización del poder.
Para ello es fundamental una sociedad civil basada en la acción social, entendida ésta como acción política; acción local cuyo horizonte es el cambio y la transformación de las estructuras políticas, económicas, sociales, educativas y culturales. Si la sociedad civil no camina hacia ese horizonte de cambio estructural, desde las bases populares y de los grupos organizados, ésta se queda reducida a un mero consumo de actividades y servicios, a espacios asistencialistas y estigmatizados, pero no una sociedad pluralista y democrática.
El aprendizaje de la democracia se realiza fundamentalmente en la experiencia asociativa, donde, a través del diálogo y el consenso, se llega a visiones de pluralismo cultural y a acciones organizadas de cara a una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Según señala Touraine: «la democracia es el medio político de salvaguardar la diversidad, de hacer vivir juntos a individuos y grupos cada vez más diferentes unos de otros en una sociedad que debe funcionar también como una unidad» (Touraine, 1994, p. 259).
El fortalecimiento de la sociedad civil necesita de una real distribución y reparto de poder: económico, social, educativo, cultural y político. Requiere facilitar las posibilidades para que cualquier persona pueda accionar en su vida de forma organizada, asociativamente; también es necesaria una auténtica igualdad de oportunidades para todos los miembros de la sociedad. Ello lleva a un cambio a nivel estructural.
Este planteamiento implica ofrecer los cauces para que las «clases populares», los sujetos en su comunidad local puedan participar activamente. Para ello se requiere un cambio de políticas sociales en clave comunitaria, donde los sujetos de la intervención no sean vistos únicamente desde las carencias, sino como portadores de potencialidad que necesitan de los recursos adecuados para ser desarrollados.
Dar los cauces para realizar acciones organizadas, a través de grupos sociales intermedios (asociaciones, ONGS, movimientos sociales, redes en el territorio … ), requiere de un reparto y socialización del poder, concretado en presupuestos, tipo de recursos, gestión y dirección de esas organizaciones. Estas organizaciones intermedias, a través de sus acciones, en las que expresan sus intereses reales, y desde una toma de decisiones real, plantean un nuevo modelo de sociedad, que se manifiesta en formas solidarias de gobierno, no agotándose en la propia sociedad civil. Este enfoque replantea un nuevo modelo de Estado.
2.Práctica de la ASC desde los agentes de la intervención comunitaria
La ASC es una estrategia adecuada para motivar y dinamizar la sociedad civil. Por los métodos, técnicas y estilo que utiliza es un instrumento adecuado para promover la participación y la dinamización social ciudadana. En su práctica, lo lleva a cabo a través de ámbitos que intervienen en la comunidad coordinadamente:
- Los servicios ofrecidos al territorio (socioeducativos, sociolaborales, socioculturales, sanitarios, sociales).
- Los diversos profesionales que trabajan en la comunidad (servicios sociales, educación, cultura, salud).
- Las asociaciones de voluntarios.
2.1. Los profesionales que trabajan en la comunidad
Con respecto a éstos (educadores sociales, familiares, monitores y directores de clubes de tiempo libre y ocio, de centros abiertos, maestros, educadores deportivos, de adultos, pedagogos, trabajadores sociales, sociólogos, gestores culturales, psicólogos, médicos, personal de enfermería) cabe realizar una serie de cuestiones previas a la hora de plantear su intervención desde una perspectiva comunitaria: ¿desde dónde y desde qué claves van a ejecutar su trabajo?, ¿desde qué visión de desarrollo de la comunidad van a actuar?, ¿qué procesos participativos intentarán generar y desarrollar?, ¿a favor de quiénes y de qué?, ¿qué estrategias y qué procesos de desarrollo personal y comunitario ejecutarán?, ¿cómo llevarán a cabo esta tarea coordinada dentro de la comunidad en sus proyectos, acciones y evaluaciones?
Estas cuestiones hacen referencia a una visión del profesional diferente de la actualmente existente. Para que éste actúe desde el horizonte de construcción de la comunidad se requiere:
- Una nueva visión de la formación y del reciclaje de éstos hacia una perspectiva comunitaria y preventiva, en línea de programación, ejecución y evaluación.
- Que aparte del conocimiento de su campo específico de intervención, conozcan y sepan poner en práctica: el trabajo en equipo, la colaboración y coordinación, el intercambio de experiencias, la comunicación interdisciplinar e intersectorial (Marchioni, 1994, p. 125).
Coordinación comunitaria de profesionales y servicios.
Necesidad de voluntariado como praxis necesaria y contrapunto para superar las tendencias corporativistas y burocratizantes de los distintos profesionales.
Una adquisición Normativa en aptitudes de capacitación relacionar: facilidad de comunicación, de no directividad, de conexión y aprendizaje para el trabajo y la dinamización de grupos, así como aptitudes en cuanto al dominio de la tarea: capacidad de organización, sentido de responsabilidad, habilidad para motivar, para afrontar dificultades, capacidad analítica y de adaptación a la realidad donde se interviene.
Un trabajo concebido en clave de proyecto comunitario. Para ello es necesario que el profesional tenga una visión definida y programática de los fines, métodos y acciones de su intervención; que la haga comprensible a los participantes, voluntarios y usuarios del proyecto, y favorezca la cooperación de éstos en sus modos de producción. Esta forma de trabajo en clave de ASC necesita de:
• Creación de equipos en relación a las tareas a desarrollar. Para ello el profesional identifica las capacidades y motivaciones de las personas, combinándolas con las tareas que tendrán que desarrollar.
Favorecer un clima de responsabilidad, de pensamiento crítico y de comunicación. Ajuste continuo entre las motivaciones de las personas con las necesidades del proyecto y de sus propias personas.
Que el profesional-animador vaya conduciendo a que, progresivamente, él mismo tenga un menor peso en la intervención, y se vaya creando un mayor nivel de implicación y responsabilidad desde las autonomías de los miembros, en el avance y progresión del proyecto.
2.2. LAS ASOCIACIONES DE VOLUNTARIOS
Respecto a éstas se requiere:
- Un trabajo coordinado e integrado en programas globales de la comunidad, con técnicos, servicios y plataformas asociativas. Para ello se requiere la formación de aptitudes como: asumir el pluralismo como enriquecimiento, necesidad de la coordinación como una respuesta más cualificada y eficaz para las personas, desde un enfoque más integral y creativo de las acciones.
- Las organizaciones han de tender a vivir el sentido profundo de la democracia y ejercitarla, en sus fines y en sus medios. Para ello se ha de dar una relación de complementariedad con los poderes públicos, a través de un cambio, que iría de unas relaciones de protección y colaboración a unas relaciones de cooperación efectiva.
- Cualificar la metodología del trabajo en equipo, a través de las funciones y la técnica que éste conlleva.
En relación a las funciones a desarrollar, éstas serían: análisis de la realidad, programación, realización de actividades, coordinación y evaluación. La función del liderazgo-coordinación es necesaria e intrínseca al trabajo en equipo, en cuanto que desde ella se favorece: la interconexión de los grupos y tareas, la evaluación, la formación y la apertura a nuevos planteamientos desde la práctica y la reflexión.
En relación a la técnica, el elemento de cómo dinamizar las reuniones es el método fundamental del trabajo de equipo. Éste requiere: operatividad, coordinación, recogida de acuerdos, ritmos y espacios donde todos los miembros se puedan coordinar.
Participación de todos los miembros en la definición de objetivos y programas, en la gestión de recursos, en la organización y evaluación de los procesos. Para ello se necesita que las asociaciones se vayan organizando con equipos responsables, eficaces, con métodos de trabajo cooperativo y líderes-animadores técnica y humanamente preparados (Puig, 1995).
Visión política de las acciones. La eficacia de una asociación depende de cómo planifique sus acciones a partir de los fines que quiere llevar a cabo. Para ello, es necesario que se observe, se reflexione y se propongan actuaciones necesarias para la ciudad-territorio y las personas. Asociaciones, por tanto, que no sólo ofrezcan servicios sino que también movilicen mentalidades, que ofrezcan una mirada política sobre sí mismos, sobre los otros, sobre la realidad social (Puig, 1995). Actuar desde este planteamiento político requiere:
a)Un adecuado trabajo en equipo, con profesionales, donde se den niveles de responsabilidad y de pensamiento crítico, comunicación, delegación de tareas y equipos de trabajo sólidos y con permanencia.
b)Formación permanente en la acción y la reflexión:
para la acción, por medio de los conocimientos, las actitudes y las habilidades necesarias para la comunicación y relación grupal, a través del aprendizaje y de la resolución de conflictos y de destrezas sociales para la organización.
c)Impulsar animadores asociativos con técnica y sentido militante, con aprendizajes técnicos en gestión y nuevas tecnologías, y con capacidades de dinamización grupal.
- Espacios de denuncia, de impulso y de protección de los derechos humanos. Para ello, las asociaciones deben tener un carácter público y transparente.
- Estructuras organizativas que promuevan la participación y la efectividad, y posean programas de actuación creativos. Se requiere que las asociaciones vayan favoreciendo proyectos bien planificados y se vayan consolidando con responsables técnicamente cualificados para el trabajo de la asociación.
Es importante que la organización, progresivamente, se vaya ajustando a las necesidades y motivaciones de los sujetos. Para ello hay que tener en cuenta que las actividades no deben ser desproporcionadas en relación a los recursos que se tienen; que los objetivos estén claros y precisados, acordados por los miembros; que los programas de trabajo surjan de la reflexión y de los análisis de la realidad; que la toma de decisiones sea participativa, y finalmente, que el trabajo -acciones y reuniones- sea llevado a cabo con permanencia y regularidad.
- Complementariedad entre voluntariado y profesionales: que los equipos de trabajo estén formados por estos dos tipos de agentes. Es importante que los profesionales sean personas técnicamente preparadas, y liberadas dentro de la asociación, para realizar las funciones de coordinación.
2.3. LOS SERVICIOS OFRECIDOS EN EL TERRITORIO
Con respecto a éstos, desde esta perspectiva de dinamización comunitaria y sociocultural se requieren unos modos de intervención con las siguientes características:
- Dar protagonismo real a los sujetos y a los grupos, desde las necesidades y acciones que surjan desde ellos mismos.
- Dotar de estructuras participativas que requieren de personal cualificado técnica y vivencialmente en los procesos de participación.
- Abordar las prestaciones y recursos, no sólo desde las problemáticas concretas y estigmatizadas (minusvalías, toxicomanías … ), sino de forma integral-abordando todas las áreas de las personas: afectiva, social, física, cognitiva-, y desde dimensiones comunitarias -sociolaboral, educativa, cultural, servicios sociales, sanidad, etc.
- Relaciones horizontales y de acompañamiento social (personal y grupal).
- Ver los desarrollos y los procesos personales y comunitarios no desde parámetros de eficacia únicamente, sino desde un trabajo progresivo, lento y permanente, basado en los aspectos nucleares de las personas y los grupos: «identidad, reciprocidad, confianza» (García Roca, 1995, p. 14).
- No concebir la intervención sólo como democratización cultural, sino también como ejercicio de participación real de las personas, que atraviesa la toma de decisiones y los procesos progresivos de concienciación y acción de los individuos, siendo ellos mismos los protagonistas del desarrollo comunitario; es decir, trabajar desde la visión de democracia cultural.
- Las ofertas de estos servicios deben atender a los procesos de personalización de cada uno de los individuos.
- Las intervenciones se planteen desde una visión sistémica, no como suma de las partes, sino como la interconexión e influencia de cada una de ellas en el total del sistema. Para ello se requiere del trabajo interdisciplinar y de equipo, donde todos los agentes, tanto voluntarios como profesionales, trabajen sistemática y coordinadamente.
La interdisciplinaridad favorece la especialización y la integralidad de las intervenciones; pero una especialización planteada de forma integradora y desde la coordinación de los diferentes recursos, tanto personales como técnicos; que abarca, a su vez, las diferentes áreas del desarrollo personal y comunitario (salud, relaciones sociales, ámbitos educativos, culturales, de ocio, participación sociocomunitaria, etc.). Por la propia complejidad que presenta la realidad tanto personal como colectiva, se hace necesaria la interrelación de lo especializado-técnico con la globalización e integración de todas las partes que constituyen el sistema de la intervención. De ahí la necesidad de conectar los apoyos técnicos (terapeutas, educadores, gestores culturales, médicos, servicios sociales…) y los apoyos naturales (unidades convivenciales, espacios de relación y encuentro, espacios de acogida, de información, acompañamientos sociales, centros para actividades de ocio, etc.).
Este modo de concebir la intervención de forma interdisciplinar y globalizadora permite recrear los servicios y las intervenciones hacia el horizonte de desarrollo comunitario.
- Por último, hay que señalar que estos servicios, desde las claves de la ASC, requieren de unas metodologías participativas, basadas en la investigación-acción. Para ello es necesario que los métodos y las técnicas que se utilicen partan de las necesidades reales de los individuos, de los análisis de la realidad de la forma más científica posible y con el mayor ajuste tecnológico entre la racionalidad y el control y la flexibilidad de las acciones
miércoles, 2 de abril de 2008
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